La Rosca | Obra pública|
Casaretto aseguró que “se pasarán los cuatro años de mandato sin obras trascendentales que logren proyectar la provincia al futuro, es decir, Frigerio completará su mandato, en el mejor de los casos, pagando sueldos y jubilaciones devaluados, -perdiendo poder adquisitivo con aumentos por debajo de la inflación-, y demás gastos corrientes. En obras podrá tapar baches en algunas rutas, o cambiar una chapa de una escuela, hacer un revoque en un hospital o centro de salud, o publicar cada tanto una foto en redes sociales con un rodillo pintando un muro de una escuela”.
En ese marco, argumentó que la gestión provincial “desde hace varios meses anuncia créditos internacionales que no llegan, como es el caso de los 350 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”, y agregó: “En caso que eventualmente se apruebe total o parcialmente, deberán cumplirse los procedimientos de contrataciones de los organismos internacionales que pueden llevar como mínimo dos o tres años”.
Pocos recursos y subejecución
Por otro lado, indicó que “se destinó a obras públicas sólo el 3,14% del Presupuesto ejecutado en 2025 y el 2,3% en 2024, por lo que Frigerio completará su mandato sin ninguna obra de importancia”.
Además, reveló que la ejecución presupuestaria a noviembre 2025 “muestra que los gastos de capital son sólo el 3,14% del presupuesto provincial y el 96,86% restante son gastos corrientes”.
Sobre el particular, Casaretto señaló que “resta cerrar diciembre con algunas correcciones, que no modifican lo esencial de la tendencia. Se ejecutó el 27% de las obras presupuestadas, el 73% restante son anuncios, publicaciones periodísticas, expresión de intenciones, expedientes, contrataciones y créditos internacionales en trámite. En algunos casos, como Vialidad, se cuenta con la recaudación de los fondos del impuesto inmobiliario, pero se observa una falta de gestión de un gobierno que pierde su tiempo con trámites de contrataciones en el proceso administrativo”.
De ese período (2025), el ex legislador puntualizó sobre la ejecución presupuestaria a noviembre: “Los gastos de capital presupuestados por Ley original y las sucesivas ampliaciones eran de $507.382,54 millones, y a noviembre se devengaron $136.312,50 millones (26,8%). Los gastos de capital pagados fueron $128.694,76 millones, quedando $7.617,74 millones pendientes de pago en Tesorería o en los distintos entes u organismos, sumando a la deuda flotante de la provincia como certificados de obra impagos”.
“En 2024, primer año de esta gestión se presupuestaron $274.645,77 millones, se ejecutaron $75.467,17 millones (27,5%) y fueron pagados $ 49.505,51 millones, quedando pendientes de pago $25.961,66 millones como certificados impagos. Los gastos de capital fueron el 2,3% del presupuesto”.
En ese sentido, analizó que “en ambos años se observa la falta de capacidad de gestión de esta administración. La tendencia en los años anteriores era creciente, gastos de capital sobre gasto total: 2020: 3,96%; 2021: 5,78%; 2022: 6,05%; 2023: 6,45%. Además, de la fuerte inversión nacional en la provincia en agua potable y saneamiento, obras hídricas, rutas nacionales, viviendas, entre otros sectores”.
“Con el gobierno de Javier Milei, el Estado Nacional abandonó la inversión en obras públicas, y la provincia y los municipios cada vez cuentan con menos posibilidades de financiar obras importantes”, aseguró el contador.
La Rosca |Vialidad provincial|
Las declaraciones de Guillermo Michel sobre una supuesta subejecución del presupuesto en Vialidad Provincial omiten un dato central explicó Dal Molin: la subejecución no es un fenómeno reciente ni atribuible a la actual gestión, sino un problema estructural que se arrastra desde hace más de una década.
“Desde 2009 a la fecha, la participación del gasto de Vialidad sobre los ingresos provinciales viene cayendo de manera sostenida, al igual que la distancia entre el presupuesto asignado y el efectivamente ejecutado. Los picos de subejecución se registran en distintos períodos de gobierno, muchos de ellos bajo administraciones del mismo signo político que hoy cuestiona”, agregó Dal Molín.
“La discusión no puede darse desde consignas ni oportunismos. Los datos muestran que el problema es histórico”, señaló Dal Molín, y agregó que la causa debe buscarse en “una burocracia pesada, procedimientos obsoletos y una verdadera máquina de impedir dentro del organismo”, situación advertida en reiteradas oportunidades por ex autoridades de Vialidad, entre ellos Bel.
En ese marco, el senador remarcó una diferencia clave con gestiones anteriores: la actual administración dispuso la afectación específica de recursos para Vialidad Provincial y estableció un criterio de responsabilidad fiscal que antes no existía. “Hoy, los montos que no alcanzan a devengarse al 31 de diciembre no se pierden ni vuelven a Rentas Generales, sino que quedan como crédito para el ejercicio siguiente. Antes, la subejecución implicaba perder fondos para caminos y rutas. Hoy no”, explicó.
Dal Molín subrayó además que el gobierno provincial está avanzando en mecanismos concretos para reducir la burocracia, como convenios con municipios y comunas, consorcios camineros y esquemas de ejecución descentralizada, con el objetivo de atacar el problema de fondo que durante años nadie quiso enfrentar.
“El problema de la subejecución existe, pero no empezó ahora. La diferencia es que hoy se lo reconoce, se lo explica con datos y se lo enfrenta con decisiones. Lo demás es relato”, concluyó.