La Rosca |Media sanción para la Reforma Laboral|

El texto final recién se conoció a las 0.36 AM, cuando Patricia Bullrich daba el discurso de cierre. Minutos antes, el bloque libertario seguía con las negociaciones para asegurarse los votos en particular de los artículos más polémicos. Es que, pese a las más de 28 modificaciones incluidas, y diálogo permanente con sus aliados, todavía se esperaban más cambios.

De esta forma, el oficialismo se aseguró el acompañamiento de la Unión Cívica Radical, el Frente Cívico de Córdoba (Luis Juez); Provincias Unidas (Carlos Espinola y Alejandra Vigo), Independencia (Beatriz Avila); La Neuquinidad (Julieta Corroza); Primero los Salteños (Flavia Royón); Despierta Chubut (Edith Terenzi); y el Frente Renovador de la Concordia (Carlos Arce), además de los tres senadores del bloque PRO. Así, consiguió los votos necesarios para la aprobación en general del proyecto.

La eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamada por los gobernadores, terminó por darle a la jefa de los senadores libertarios, Patricia Bullrich, el apoyo necesario para avanzar con la reforma.

El bloque de los santacruceños, conformado por los senadores José María Carambia y Natalia Gadano, sobre los que había expectativa, no se sentó en sus bancas al momento de dar quorum y no acompañó la votación en general. Tampoco lo hicieron los cinco legisladores de Convicción Federal, que responden a sus gobernadores, ni los senadores del Frente Cívico por Santiago, y menos aún los 20 del bloque Justicialista, que preside José Mayans. Es así, que el peronismo en el Senado rechazó como interbloque, sin fisuras, el proyecto.

El debate

Al comienzo de la sesión, la presidenta del bloque de la Libertad Avanza, Patricia Bullrich, marcó unas pocas generalidades respecto al texto, donde solo subrayó que se estaba discutiendo una ley que desde principios de la democracia se está “intentando tratar”, cosa que rápidamente el senador Recalde se encargó de desmentir al enumerar las varias reformas que se hicieron e intentaron.

Luego, la ex ministra de Seguridad le cedió la palabra a dos jóvenes senadores de la Libertad Avanza, Juan Cruz Godoy y Bruno Olivera Lucero, para que sintetizaran las modificaciones que se iban a incorporar. Respecto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), Olivera Lucero explicó que cada empleador deberá crear una cuenta donde aportará regularmente para nutrir el fondo. En ese sentido, el senador Mariano Recalde, preguntó si “en caso de quiebra el trabajador podrá cobrar del FAL, ya que no se especificaba. Ante la consulta, Olivera sostuvo dubitativo que “el juez será quien defina si el trabajador puede ir por el FAL”, mientras Bullrich susurró en el recinto que el detalle de este punto se discutiría en la redacción en particular.

Recalde, fue el primer orador del bloque Justicialista en tomar la palabra e hizo un primer pantallazo sobre los puntos más perjudiciales para los trabajadores. El senador caracterizó al FAL como un “canal de despidos” y subrayó que será una herramienta “de los amigos de Caputo para hacer negociados”. Además, informó que este fondo estará a cargo de administradoras privadas “que van a timbear”, y las comparó con las AFJP.

Para Recalde, la reforma “es producto de un revanchismo” y “no está pensada para crear empleo”, sino para “terminar con los derechos laborales y que no haya juicios”. Al finalizar, le pidió a los senadores que no sean “cómplices” de habilitar el “despido gratuito”.

A su turno, la senadora por Catamarca, Lucia Corpacci se quejó de que no se le permitió a la oposición ningún tipo de aporte, y se enteraron de las últimas modificaciones horas antes de la sesión. La senadora Anabel Fernández Sagasti, por su parte, chicaneó al oficialismo por arrodillarse frente “a la casta”. “Se han arrodillado ante los gobernadores, la CGT y los bancos. Se arrodillaron ante todos los que decían querer combatir”, dijo la mendocina.

Uno de los cruces más picantes fue el que se dio entre Alberto Benegas Lynch y Juliana Di Tulio, cuando el libertario lanzó la frase: “la decadencia de los últimos años tiene que ver con el fascismo peronista”. Tras el agravio, la senadora justicialista le pidió que se ubique, que “está en la casa de la democracia”.

Carolina Moises, senadora del bloque Convicción Federal, que estaba en la mira de los diferentes bloques, subrayó que el proyecto del oficialismo solo “busca legislar para los trabajadores en blanco”, pero no pone el acento en resolver algo para quienes están en la informalidad. También aprovechó para criticar a un sector del peronismo al denunciar que en las últimas semanas fue víctima de una “campaña espantosa” que intentó presionarla y sentenció: “Yo en esta banca voy a votar lo mejor para los jujeños”. Luego, adelantó su rechazo al proyecto.

El debate en el recinto solo se vio interrumpido por el minuto de silencio que los senadores hicieron para recordar a la exdiputada chaqueña Sandra Mendoza, por su fallecimiento.

Minutos antes de la 1 de la mañana, Patricia Bullrich, comenzó su discurso de cierre. La presidenta de bloque oficialista justificó la quita de derechos laborales, bajo el argumento de que “contratar hoy es un acto de riesgo”. “Nadie contrata porque tiene miedo”, aseguró y dijo que el Gobierno quiere que “el trabajo sea la libre elección de los argentinos”. Bajo esos argumento defendió el ajuste a los trabajadores y dio paso a la votación en general y luego en particular.

Modificaciones de última hora

Uno de los logros que obtuvieron los gremios fue mantener la facultad de cobrar compulsivamente los “aportes solidarios” a los trabajadores, aunque se les impuso un tope del 2%. Como contrapartida, se tomó la misma decisión para los aportes que cobran las cámaras empresarias. Seguirán siendo obligatorios, pero limitados -como hasta ahora- al 0,5% mensual.

Otro cambio que se conoció es la nueva redacción del capítulo sobre licencias por enfermedad y accidentes inculpables, que introduce escalas diferenciadas según la conducta del trabajador y exige certificados médicos digitales. También se redefinieron los plazos de aviso, los mecanismos de control y las pautas para la reincorporación.

Asimismo, un aspecto clave de negociación fue el artículo 91, en el que el oficialismo decidió agregar el “Acuerdo de Transferencia de la Función Judicial en Materia Laboral del Ámbito Nacional a la Justicia del Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires”. Se trata de un entendimiento celebrado entre la Casa Rosada y el gobierno porteño, a cargo de Jorge Macri, que establece un régimen para que los nuevos tribunales laborales de la Ciudad asuman competencias en materia laboral que hoy tiene la Justicia Federal.

Respecto a las sentencias judiciales, se abrió la posibilidad para que los empleadores las paguen en cuotas. Las empresas grandes podrán hacerlo en seis cuotas, y las pequeñas en 12.

También, se planteó una reducción de las contribuciones patronales. En este punto se especificó que “los empleadores, por las relaciones laborales incluidas en el presente Régimen, excepto que se trate de aquellas previstas en el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y mientras persistan sus efectos, tendrán una reducción de UN (1) punto porcentual para las grandes empresas y DOS puntos y MEDIO (2,5 puntos) para las micro, pequeñas y medianas empresas en las contribuciones patronales con destino a la Seguridad Social”.

Uno de los cambios que impulsaba el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, era el que refería a que el salario de un trabajador iba a poder cobrarse a través de billeteras virtuales. Este artículo fue modificado y las remuneraciones solo podrían pagarse en entidades bancarias. Sin embargo, a la medianoche todavía había versiones de que se podría volver a la versión original.

Otra de las claves del proyecto es la ultraactividad, que es el principio que sostiene la vigencia de un convenio colectivo después de haber vencido hasta ser reemplazado por uno nuevo. En caso de que se sancione la ley, se podrán derogar los estatutos profesionales y se abrirá un periodo de 180 días para labrar nuevos.

En relación al INCAA, la modificación que se agregó extiende la fecha en la que se derogan incisos de la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional. Esto significa que recién a partir del 1 de enero de 2028 se avanzará con los cambios que ponen en peligro el financiamiento del organismo.

Por último, otro de los aspectos más polémicos es el que refiere a los certificados médicos. Aquí se especifica que “en caso de discrepancia insalvable entre el diagnóstico inicial y el control médico realizado por el empleador, se podrá recurrir a una junta médica en institución oficial en las jurisdicciones en las que la autoridad administrativa hubiere habilitado esta opción, o requerir dictamen en institutos públicos o privados de reconocida trayectoria y solvencia técnica cuyo costo de intervención, en este último caso, deberá ser asumido por el empleador”.

La Rosca | Leyes frenadas |

Kueider y su par de Jujuy Guillermo Snopek no dieron quorum en una sesión que le interesaba a la vicepresidenta Cristina Fernández para mantener en su cargo a una camarista afín al kirchnerismo. Ambos legisladores peronistas –pero que tienen un bloque aparte, como contó La Rosca– vienen reclamando el tratamiento de iniciativas federales que contengan beneficios para sus respectivas provincias pero no reciben el aval del bloque mayoritario del peronismo que lideran los K. Por ese motivo, en cada instancia en la que se necesite el quorum de los peronistas rebeldes se hará pesar la necesidad de tratar las leyes pendientes. Esta semana hubo un nuevo episodio y a pesar de las críticas, Kueider se mantiene firme en su posición: “Hubo un acuerdo de darnos quórum, Entonces lo hago, voy, pero después prevalece el interés de sacar (retirar del debate) la Ley de Tarifas. Muchas sonrisas, abrazos y después te duermen el nene. Bueno, no. De buenito a buenudo hay un trecho”, advirtió.

En declaraciones a una radio de Concordia, Edgardo “Turco” Kueider explicó el motivo de su postura respecto a la falta de quorum en la sesión pasada que pretendía mantener en su cargo a la camarista Ana María Figueroa para evitar que se jubilase cuando cumpla 75 años. La magistrada es cercana al kirchnerismo.

Para contextualizar, Kueider explicó que “meses atrás, con un grupo de 5 senadores, tomamos la decisión de conformar el bloque de Unidad Federal. Coincidíamos todos en que en el Senado necesitamos que se pongan en agenda los temas de interés de las provincias y no solamente los que obedecen a algún interés particular o sobre todo los que le interesan al centralismo o al poder. En eso marcamos nuestra disidencia”, y agregó: “Llevo una lucha de hace décadas por Salto Grande y por el costo de la energía eléctrica que se tornó relevante cuando se produjo la segmentación tarifaria, la eliminación de subsidios y el aumento del costo de la energía que ha golpeado a millones y en Entre Río ha afectado a comerciante, ciudadanos comunes y Pymes. Vengo presentando proyecto de Ley en este tiempo”, afirmó.

Por eso justificó la ausencia en la sesión K de esta semana. “Por el tema de la Ley de Tarifas he sido invitado a exponer en diferentes ámbitos, ante instituciones como la FEEDER, organismos públicos, Concejos Deliberantes. He recibido apoyos, no muy fuertes en lo público, pero sí personalmente y me he tomado la tarea de anticipar qué es lo que iba a hacer para que este tema se debata”.

Entonces, tras conformar un bloque aparte avisó que tratará “cualquier tema cuando la Ley de Tarifa Eléctrica esté en agenda para el tratamiento del Senado”. Tras contar el apoyo en cada rincón de la provincia donde exponía su proyecto, Kueider recordó que cuando decía que iba “a condicionar el tratamiento de cualquier tema que no sea de interés de la provincia se paraban y aplaudían. Estoy haciendo exactamente esto”, insistió.

El senador nacional entrerriano detalló cómo fue la convocatoria para la sesión frustrada que lo tuvo como protagonista. “El viernes me llamaron, yo estaba en Entre Ríos con un viaje programado para Salta, para decirme que el martes tenía que sesionar, sacar pliegos y demás. ¿Por qué no sesionamos más adelante porque necesito que la Ley de Tarifas esté en el orden del día?, pregunté y me dijeron: no bueno, no hay tiempo. Pospongamos, le dije. No, porque después empiezan las vacaciones y en Entre Ríos ya empezaron como en la mayoría de las provincias del país. Un toque más de centralismo”, ironizó Kueider.

Por eso insistió: “Yo dejé a mi familia y me fui a Buenos Aires a la Comisión de Energía, expuse el proyecto, cumplí mi parte y por la otra parte no emitieron un dictamen. Significa que siguen agarrándonos de tontos, por un tema recurrente”.

Para el senador de Concordia “evidentemente, hay intereses atrás diferentes, que no es el interés de millones de argentinos que hoy están pagando un costo de energía elevadísimo. No quieren discutir proyectos para estos que ponen en debate los componentes del costo reales de la energía en el país”.

“No voy a ceder si este tema no está en tratamiento. Si me tomé un trabajo de conformar un bloque aparte, mirá que recibí golpes, pagué costos políticos altísimos, lo sabía de antemano y no me sorprendió, sabía que iba a traer costo lo de la sesión, pero si voy con el mandato de pelear por los intereses de los entrerrianos, no me resigno”, enfatizó Kueider.

Finalmente, el legislador rebelde de Entre Ríos reiteró que en su momento “hubo un acuerdo de darnos quórum (para tratar su proyecto de Tarifas). Entonces voy, pero después prevalece el interés de sacar (quitar) la Ley de Tarifas. Muchas sonrisas, abrazos y después te duermen el nene. Bueno, no. De buenito a buenudo hay un trecho”, lanzó.