El temor que ronda en Fuerza Patria es que, ante una posible salida de los legisladores del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, del bloque de diputados, la puerta quede abierta y haya otros que, disgustados con la modalidad en la toma de decisiones, decidan revolver los rencores acumulados y también den el portazo.
El mandatario norteño terminará de definir este jueves si rompe con el peronismo y arma un bloque catamarqueño, que podría derivar en un interbloque con los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalaqua (Misiones). También podría sumarse el neuquino Rolo Figueroa.
En todas las tribus peronistas expresan la necesidad de mantener la unidad, pero asumen que las tensiones existentes pueden terminar quebrando el bloque. La derrota electoral golpeó de lleno en el esquema opositor y la necesidad de un cambio en la metodología con la que se deciden las posturas políticas y parlamentarias, abrió un debate hacia adentro del peronismo y de los bloques.
“El funcionamiento del bloque no va a ser fácil. Hoy a Germán (Martínez) le toca negociar sin saber si va a seguir siendo presidente de la bancada, a partir del próximo martes”, reflexionó uno de los legisladores que está al tanto de las negociaciones que hay en las distintas oficinas del Congreso. Todos están con los teléfonos abiertos.
Es que el 2 de diciembre habrá una reunión del bloque de Fuerza Patria en la Cámara baja. Se reunirán los diputados a los que le quedan dos años de mandato y los que se suman a partir de ahora. Ahí, se van a elegir las autoridades y empezará a discutirse el perfil que debe tener el bloque en la segunda parte del gobierno de Milei.
Otro diputado, de perfil moderado y parte del peronismo del interior, aseguró que en esta instancia “algo más realista” es que se constituya “un interbloque con varios bloques internos”, con el objetivo de evitar que haya fugas. “Mostrás un grado de tensión, pero evitás una ruptura. Esa es la clave”, sostuvo.
Uno de los que hizo pública su postura es el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien alertó sobre la “segmentación” del peronismo y la proliferación de partidos provinciales que pueden debilitar el peronismo a nivel nacional. “Tenemos que reconfigurar los bloques legislativos y escuchar otras voces: norteñas, cuyanas, patagónicas, litoraleñas. No puede quedar todo concentrado en el AMBA”, afirmó en diálogo con Radio 10.
“Dentro del movimiento nacional justicialista tiene que haber gestos de generosidad para que se integren compañeros y compañeras que hoy no se sienten parte. Es importante que quienes conducen ambos bloques generen condiciones para que todos se sientan protagonistas”, aseguró el “Gitano”, que es uno de los gobernadores del PJ Nacional que está más encima del armado de los bloques legislativos.
Algo similar fue lo que planteó el diputado electo de Entre Ríos Guillermo Michel. “El peronismo no se puede fragmentar en el Congreso y darle un triunfo político a Milei. Hay que hacer todos los esfuerzos para mantener la unidad”, señaló en diálogo con Infobae.
Además, en referencia a las prioridades de los bloques legislativos, agregó: “El peronismo tiene que dejar de ser un partido del AMBA y darle prioridad a los proyectos del interior del país”. Hace tiempo que varios legisladores del interior se quejan por lo bajo de la falta de influencia en las decisiones finales y el predominio del kirchnerismo en el momento de las definiciones. Esa es la lógica que quieren cambiar.
En la antesala de la reunión del martes, cada tribu medirá fuerzas hacia adentro. Será una forma de saber la cantidad de diputados que responden a los distintos esquemas que conviven dentro del bloque. Los gobernadores, los sin techo, La Cámpora, los kirchneristas, Patria Grande, los kicillofistas, el Frente Renovador y Primero la Patria.
En el peronismo creen que si el bloque se mantiene tal como está, la conducción de Germán Martínez seguirá vigente. Y si se convierte en un interbloque, tendrá que llegar otro nombre a la silla de la Presidencia. La rosca legislativa gira a toda velocidad en estas horas donde el peronismo se juega seguir siendo la primera minoría y donde las tensiones existentes sirven para graficar la antesala de una pelea de fondo por la reformulación del proyecto nacional.
Según afirmó, la avanzada “carece de fundamento político y jurídico” y apunta a responsabilizar a quienes denunciaron la “falta de democracia interna” que —a su entender— caracteriza hoy al PJ provincial. “No voy a callarme para convalidar injusticias”, sostuvo.
Gaillard aseguró que nunca existió un cronograma de internas y cuestionó que la Junta Electoral se haya conformado “sin equilibrio ni transparencia”. Señaló que la supuesta falta de avales fue apenas una excusa para impedir la competencia interna y que las derrotas electorales de 2023 y 2025 no pueden explicarse por quienes compitieron por fuera del partido, sino por “una conducción que cerró el PJ, bloqueó la participación y renunció a enfrentar con claridad los modelos de Milei y Frigerio”.
La legisladora también apuntó contra la dirigencia que hoy impulsa sanciones mientras “guardó silencio ante hechos mucho más graves”. Recordó que la expulsión del senador Edgardo Kueider —tras acompañar la Ley Bases— fue postergada durante meses, y afirmó que incluso hubo dirigentes que le pidieron que votara esa norma. “Hablan de lealtad quienes avalaron una ley regresiva y contraria a los intereses de nuestro pueblo”, dijo. En ese sentido, reclamó que se investigue no sólo a quienes facilitaron la Ley Bases, sino también a quienes fueron denunciados por colaborar política o económicamente con el ascenso de Javier Milei.
En su análisis, advirtió que el PJ entrerriano quedó “rehén de una minoría que pretende disciplinar voces y cerrar el debate”, y cuestionó las trayectorias “zigzagueantes o directamente ajenas al peronismo” de algunos dirigentes que hoy se presentan como guardianes de la doctrina mientras el partido “pierde cohesión y capacidad de representar a la sociedad entrerriana”.
Gaillard repasó parte de su propio recorrido político, mencionando su trabajo al frente de comisiones legislativas clave y su defensa de la soberanía económica, la cultura, las universidades, Aerolíneas Argentinas y los derechos de los jubilados. “Mi coherencia es pública y conocida. Nunca fui tibia”, afirmó.
De cara al futuro, la diputada llamó a convocar con urgencia una mesa amplia de unidad con todos los sectores que participaron en la elección del 26 de octubre, con el objetivo de reconstruir una propuesta sólida rumbo a 2027. “Los partidos no tienen dueños ni CEOs. Son herramientas del pueblo, no espacios administrados según conveniencias coyunturales”, remarcó.
Gaillard cerró definiendo que “El peronismo será transformador o no será nada. Nuestra responsabilidad es ponerlo nuevamente a la altura de su historia, abrir debates y defender a los trabajadores, no perseguir a quienes pensamos distinto. Callarme hubiera sido convalidar, y yo no convalido injusticias”.
Diario Junio.