La Rosca | Bordet – Milei |

Bordet dijo que “desde el espacio político que representamos sostuvimos que esta ley (Ómnibus) vulnera derechos esenciales e instala una suerte de disciplinamiento fiscal a las provincias que castiga a la ciudadanía, no a sus gobernantes”.

El exgobernador de Entre Ríos resaltó que “hemos sido coherentes con nuestra posición y la dejamos en claro en la votación en general y en particular de una iniciativa que sólo puede generar más empobrecimiento en medio de este brutal ajuste que lleva adelante el gobierno de Javier Milei”.

Fiel a su estilo conciliador, Bordet destacó que “siempre he defendido el diálogo y el consenso como herramientas de la democracia” y agregó: “Lo que sucedió hoy no fue la derrota del oficialismo ni la victoria de la oposición. En todo caso, quedó claro que la amenaza y la extorsión no son el camino para salir adelante”, advirtió.

La Rosca | Críticas a Milei |

En un texto enviado a La Rosca, el exintendente justicialista expresó: “Queridos entrerrianos y entrerrianas, como ciudadano de “La Histórica” Concepción del Uruguay me veo en la obligación de advertir que, desde mi humilde mirada personal, veo necesario remarcar que los aspectos que se buscan evocar y hacer referencia para justificar las recientes medidas del gobierno nacional asumido el último 10 de diciembre, van en el sentido opuesto a los principios que guiaron a nuestros próceres durante el proceso de Organización Nacional.

En el año 2022, la Legislatura de la provincia de Entre Ríos, declaró a Concepción del Uruguay como “Ciudad Cuna de la Organización Nacional” mediante ley N° 10.971. A su vez, presentamos un proyecto en el Congreso de la Nación con la misma intención. Los y las uruguayenses somos portadores del legado de los principios de Urquiza, quien a su vez es legatario de Artigas y de Ramírez. Escuderos de los valores de la Constitución de 1853, aquella que fuera gestada y defendida en nuestras tierras. Somos herederos de los miles de hombres y mujeres de todo el litoral que dieron su vida en Caseros y de los vecinos que lucharon en nuestra ciudad aquel 21 de noviembre para defender el Congreso Constituyente de Santa Fe. Somos parte de una historia ligada al imperio de la ley, las instituciones y la libertad.

Hoy, ante los hechos de público conocimiento es momento de ser claros. El Presidente de la Nación y su equipo suelen usar el nombre del insigne Juan Bautista Alberdi para, supuestamente, inspirar su accionar. Por eso es bueno el momento para recordar lo que decía Alberdi. Porque no podemos permitir que aquellos valores y premisas que guiaron a nuestros próceres como Urquiza, Ramírez y el mismo Alberdi —que le dedicó, nada menos, su libro “Bases” al General entrerriano— sean transgredidos incumpliendo la voluntad de nuestra ley suprema: la Constitución Nacional, aquella que nos rige como argentinos y argentinas hace más de 170 años. El diálogo, los consensos y la armonía son los valores que deben guiarnos para construir una Argentina mejor. No es la imposición ni la falta de respeto el camino.

Quiero enfatizar en esta idea, que no es mía, que es de autoría de aquel gran tucumano que contribuyó al rumbo luminoso de la organización nacional. Por eso me permito citar un párrafo del gran Alberdi, para corroborar cómo un mal que creemos nuevo, está en realidad en la raíz de nuestra propia historia: el mal de quienes abusan de las palabras sin consistencia con su misma conducta. Dice Alberdi, en su madurez, reflexionando sobre lo que vio y vivió:

“El liberalismo como hábito de respetar el disentimiento de los otros es algo que no cabe en la cabeza de un liberal argentino. El disidente es enemigo; la disidencia de opinión es guerra, hostilidad, que autoriza la represión y la muerte (…) No es liberal el que no sabe respetar a su contradictor, su refutador, su disidente. La libertad, en su sentido más práctico, es la contradicción, la refutación, el disentimiento, el veto de cada ciudadano, opuesto a los actos del poder, no el veto del poder puesto la sanción de la opinión, que es la ley de las leyes, la luz de la Constitución”.[ J. B. Alberdi, Escritos póstumos. Ensayos sobre la sociedad, los hombres y las cosas de Sudamérica. Tomo X. Imp. Cruz Hermanos, Buenos Aires, 1899. Páginas 155 a 157]

El disidente como enemigo, la disidencia como guerra. La libertad, como palabra hueca. No podemos aceptarlo. No es admisible que un siglo y medio después de que Alberdi escribiera estas palabras, quien encabeza el Poder Ejecutivo nacional siga pensando y actuando de ese modo. Imponer, presionar, abrogar las leyes por decreto, no son en absoluto el camino que Alberdi y Urquiza pregonaron.

Las necesidades y urgencias existen, sobre todo en los más desventajados de nuestras comunidades, y sobre todo en quienes más sufren, pero para afrontarlas necesitamos tres elementos que brillan por su ausencia en el DNU y en la llamada Ley Ómnibus: primero, compromiso con nuestras leyes máximas; segundo, confianza en el diálogo social y político como herramienta de la democracia; y tercero, una firme convicción para cumplir con los mecanismos institucionales que corresponden.

Solo así vamos a avanzar en la construcción de una Nación más equitativa, libre y con bienestar para todos y todas”.

La Rosca | Ley Omnibus|

“Vemos con preocupación cómo el Presidente se ha encerrado en su postura, y amenaza y descalifica a legisladores y legisladoras de otras fuerzas, haciendo imposible el diálogo político”, señaló Cáceres y agregó: “También su vocero y quienes lo rodean, cuando dicen que si a la Argentina le va mal es culpa de los legisladores y no del esperpento invotable que enviaron al Congreso”.

En ese sentido, dijo que “Sería bueno que en el Congreso frenen esas iniciativas para habilitar un diálogo franco con el Ejecutivo Nacional y con la sociedad en general para no avanzar en medidas, en muchos casos irreversibles, que agravan una situación que ya de por sí es catastrófica”.

“Los gobernadores deberían acompañar este planteo, porque son y van a ser los principales afectados” aseguró y reclamó: “Lo escuchamos al gobernador Frigerio decir que tiene fe, pero no se sabe en cuál de las cosas que está haciendo el gobierno de Milei basa su fe, sin dudas eso va a afectar a nuestra provincia”.

Cáceres recordó que “el gobernador (Frigerio) fue funcionario del Ministerio de Economía durante el gobierno de Menem, debe saber qué indicadores tomar en cuenta para decir que la gente va a estar mejor, habría que ver en cuanto tiempo pasa eso. No creo que sea sólo la fe el argumento con el que va a convencer a los legisladores entrerrianos para que se quemen votando el mamarracho de la Ley Ómnibus y el DNU”.

Por último, el exgobernador sostuvo que “el Peronismo debe estar unido para fijar límites responsables, porque ya estamos asistiendo a listados de despidos de personas cuando han sido designadas como corresponde a derecho. No podemos volver a otras épocas”.