La Rosca |Recorte al financiamiento de las escuelas técnicas|
El recorte al presupuesto que sancionó el Senado de la Nación pegó de lleno en la educación, y en especial en las escuelas técnicas, que ya no tendrán el fondo específico que veinte años atrás les permitió tener un crecimiento sostenido.
Con la nueva “ley de leyes”, tal como se la suele llamar, las escuelas técnicas se quedan sin el fondo específico que tenían para fomentar este tipo de enseñanzas estratégicas para el desarrollo del país.
¿El recorte es constitucional?
La conducción nacional de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica (AMET) se encuentra en estado de alerta permanente. Tras una reunión virtual de secretarios generales de todo el país, Andrés Besel, referente del gremio en Entre Ríos, brindó detalles sobre el complejo escenario que atraviesa la educación técnico-profesional ante las decisiones económicas que impulsó la gestión de Milei y que fueron avaladas por el Congreso de la Nación.
Besel confirmó que el cuerpo legal del gremio está evaluando hacer presentaciones ante la Justicia. “Los abogados están analizando la situación para que se dé marcha atrás con el desfinanciamiento. Debemos ver si es constitucional, teniendo en cuenta que se ven afectados los derechos de los estudiantes”, explicó.
El impacto no es menor: según las cifras que proporcionó Besel, la matrícula de escuelas técnicas supera los 1,4 millones de alumnos. Al sumar la formación profesional y los institutos superiores, la cantidad de personas afectadas asciende a 1,9 millones, lo que representa un universo importante que hoy ve en riesgo su continuidad pedagógica.
Uno de los puntos más preocupantes que señaló Besel es el posible retroceso en la inclusión educativa. Recordó que antes de la Ley de Educación Técnico Profesional (2005), la matrícula era de 800 mil estudiantes, cifra que hoy se ha duplicado.
Impacto concreto
El temor del gremio es que la falta de fondos para insumos cotidianos, maquinaria y elementos de seguridad provoque un retroceso que lleve a los niveles de los años 90. “Cuando las escuelas no tienen el equipamiento adecuado, aquellas familias que no tienen recursos para adquirir herramientas se alejan de las aulas y eso profundiza la desigualdad”, advirtió el dirigente.
En este sentido, detalló que el desfinanciamiento impactará directamente en la provisión de insumos de uso cotidiano en los talleres, de equipamiento, herramientas, maquinaria y de elementos de seguridad obligatorios.
Para el dirigente, el recorte de fondos contradice el discurso oficial de crecimiento económico. “Atenta contra la industria, pero también contra el campo, que en teoría es parte del proyecto de país que el Gobierno impulsa. Es una contradicción importante desfinanciar la formación de quienes se desenvolverán en estos rubros”, sentenció.
Llama a “una protesta contundente”
Dada la época del año, el referente de AMET reconoció que el receso de verano dificulta medidas de acción directa tradicionales, por lo que instó a una lucha articulada. “No alcanza con que AMET se manifieste” e instó a generar una protesta contundente que incluya a madres, padres y alumnos, la comunidad educativa toda”.
Cabe destacar que en Ente Ríos hay 115 escuelas técnicas, de las cuales 75 son técnicas, hay 33 agrotécnicas y además están los centros de formación profesional.
Fuente: APF Digital.
“Tenemos que ir a debatir en las escuelas técnicas la necesidad de que se tome la educación como una inversión y que se invierta en más material didáctico. Las escuelas técnicas hoy no tienen insumos para que trabajen los chicos y eso es un problema que ataca de raíz a la modalidad de educación técnica”, aseguró. Al mismo tiempo, afirmó: “El gobierno no envía fondos para esos insumos. Esos fondos hace unos años si llegaban”.
Hay que recordar que el proyecto de presupuesto nacional para 2026 presentado por el Poder Ejecutivo incluye la derogación del artículo 52 de la Ley de Educación Técnico Profesional N° 26.058, que establece la creación del Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional.
Ese fondo estaba destinado específicamente al financiamiento de las Escuelas Técnicas y se constituía con un monto anual no inferior al 0,2% de los ingresos corrientes del presupuesto nacional consolidado. La eliminación de este fondo especializado representa un golpe particular al sistema de educación técnica, que requiere inversiones sostenidas en equipamiento, infraestructura y formación docente especializada.
En consecuencia, la falta de insumos recae en el alumnado o en los docentes. La provisión de los materiales para los talleres dependen de la solidaridad. Blanc indicó que ese es un problema serio porque muchas veces acuden hijos de trabajadores que están desocupados y no pueden adquirirlos. “Si no tienen el material, no pueden trabajar. El taller es netamente práctico. Dar clases teóricas en taller no nos sirve”. A veces, los docentes o algún compañero llevan material de sobra para compartir. “Son parches. Está muy bien la solidaridad pero no podemos desplazar al Estado como sostén de la educación», enfatizó.
“Necesitamos que el Estado garantice la igualdad de oportunidades de todos. La Escuela Técnica siempre fue reconocida por dar un titulo y dar una salida laboral a los chicos para que puedan progresar”, dijo. Al mismo tiempo, Blanc sostuvo que no hay fondos para garantizar la renovación de la maquinaria en esas escuelas.
La medida consistente en derogar el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional se enmarca en un contexto más amplio de desfinanciamiento educativo, que incluye la derogación del artículo 9° de la Ley de Educación Nacional que establecía el objetivo de alcanzar una inversión educativa equivalente al 6% del PBI.
Diario Junio.