La Rosca |Revisión doctrinaria del PJ |

El diputado nacional de Encuentro Federal, Miguel Pichetto, volvió a plantear la necesidad de una revisión doctrinaria dentro del peronismo y aseguró que quiere involucrarse activamente en ese debate. Desde su mirada, el principal desafío del espacio de cara a 2027 pasa por reconstruir un proyecto centrado en el trabajo, la industria y salarios dignos, y no en lo que definió como “el mundo del pobrismo”.

En una entrevista con diario Clarín, Pichetto insistió en que el peronismo necesita debatir “ideas antes que nombres”, pero advirtió que también será clave la estética del espacio, que —sostuvo— debe diferenciarse de la centroizquierda y del enfoque de los organismos de derechos humanos. En su visión, un peronismo con aspiraciones de volver al poder requiere hablar el lenguaje de la sociedad y recuperar la defensa de la industria nacional, hoy —afirmó— golpeada por las políticas del Gobierno.

Pichetto reconoció que trabaja junto a dirigentes de diversas corrientes del peronismo en la búsqueda de coincidencias programáticas, y mencionó entre ellos a Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Nicolás Massot. Consideró que el partido “está ávido de un debate” que vuelva a poner en el centro al empleo y los salarios, y sostuvo que el peronismo es históricamente el garante de la gobernabilidad, algo que —dijo— se deterioró con el protagonismo de los movimientos sociales.

Pichetto afirmó que nunca dejó de sentirse peronista y que su distancia en los últimos años estuvo ligada a la “cosmovisión” del kirchnerismo y del gobierno de Alberto Fernández, al que cuestiona por haber puesto el acento en los planes sociales. “Gobernar es generar trabajo”, remarcó. Para el diputado, esa será la gran demanda social del próximo ciclo político.

Respecto del kirchnerismo, señaló que fue garante de la gobernabilidad “en algún momento”, y que hoy el espacio atraviesa un proceso de redefinición que involucra especialmente al gobernador bonaerense Axel Kicillof. Aseguró que si el mandatario quiere convertirse en una alternativa para 2027, “tiene que cambiar la visión y las ideas”. Aunque fue crítico de él en el pasado, afirmó que no pretende hacer política desde lo personal y que lo central es reconstruir confianza social sobre la base de un proyecto vinculado a la tradición productivista del peronismo.

En ese marco, cuestionó lo que considera una lectura “vieja” de la política internacional y planteó que Argentina debe alinearse con Occidente, cerca de Estados Unidos —“no tan cerca para no quemarte”, matizó— y con una “relación inteligente” con China, aunque rechazó la apertura indiscriminada a las importaciones del gigante asiático.

Consultado sobre el rol de los gobernadores, Pichetto consideró que muchos están condicionados por la situación económica de sus provincias y que no corresponde calificarlos por su relación con la Casa Rosada. Enumeró dificultades como la falta de obra pública, el financiamiento de las cajas previsionales no transferidas y las tensiones salariales.

Sobre la reforma laboral que comenzará a tratarse en el Congreso, sostuvo que buena parte de sus efectos ya se verifican en la realidad mediante la caída de salarios y el aumento del empleo informal. Adelantó que observa con preocupación algunos puntos porque considera que pueden profundizar la precarización, aunque esperará la versión final del Senado para fijar posición.

Pichetto analizó además el lugar de las figuras que marcaron la política de los últimos años. Dijo que Cristina Kirchner “sigue siendo un sujeto gravitante, incluso desde la cárcel”, y que no descarta que pueda formar parte de la reconfiguración del peronismo. En su opinión, la renovación partidaria de los años 80 demostró que es posible avanzar aun con referentes tradicionales adentro del proceso, siempre que exista debate y, sobre todo, liderazgo.

Finalmente, planteó que para ordenar al peronismo podría ser necesario un mecanismo democrático semejante al de 1987 entre Menem y Cafiero, pero aclaró que, antes de eso, debe darse un verdadero debate de ideas. “Si no hay líder, no hay proceso. Y si el líder es equivocado y el discurso es equivocado, estás destinado a la derrota”, concluyó.

La Rosca |Encuentro federal para el desarrollo energético|

La jornada reunió a los secretarios de Energía de distintas provincias del país, autoridades del CFI y equipos técnicos responsables de los relevamientos realizados en cada jurisdicción. Durante el encuentro, se refirieron a los resultados de los estudios efectuados en cinco provincias, entre ellas Entre Ríos, donde se identificaron las principales potencialidades de la matriz energética provincial y las demandas específicas de las cadenas productivas.

 

En esta etapa previa, las provincias definieron qué cadenas de valor priorizar para su análisis y acompañamiento técnico, con el objetivo de fortalecer la planificación energética y productiva desde una mirada integral y federal.

 

Asimismo, se abordó la necesidad de planificar la transición hacia una matriz más diversa, eficiente y sustentable, que acompañe el crecimiento de las economías regionales y contribuya a mitigar los efectos del cambio climático.

 

La Secretaría de Energía, Noelia Zapata, destacó la importancia de estos espacios de articulación, que permiten compartir experiencias, detectar necesidades comunes y avanzar en estrategias conjuntas para atender los desafíos actuales del sistema energético nacional.

 

“La transición energética no es un punto de llegada, sino un proceso que requiere planificación, diálogo y cooperación entre las provincias. Cada paso que damos en conjunto nos acerca a un modelo más equilibrado y sostenible”, sostuvo Zapata.

 

El encuentro concluyó con el compromiso de dar continuidad al trabajo articulado con el CFI, impulsando políticas que fortalezcan las cadenas de valor locales y consoliden el desarrollo energético de Entre Ríos como motor del crecimiento productivo regional.