La Rosca | Documento |
En la mañana de este miércoles, Cristina volvió al ruedo político y sacudió el escenario nacional. Publicó en la red social X un documento de 33 páginas titulado “Argentina en su tercera crisis de deuda” mediante el cual analiza la situación del país y cuestiona en duros términos la gestión del libertario Javier Milei. Dijo que el único plan que tiene Milei es la dolarización y contradijo su teoría de que el déficit fiscal es la única causa de la inflación.
“En el día de San Valentín y, como siempre, enamorada de la Patria comparto con ustedes el documento de trabajo ‘“Argentina en su tercera crisis de deuda. Cuadro de situación’. Va con cita de Juan Bautista Alberdi”, escribió la ex mandataria en su cuenta de X, donde compartió un enlace al documento.
Uno de los últimos capítulos de ese documento está dedicado a Milei. Se llama “2023-2027. Un showman-economista en la Rosada”, y arranca diciendo que “hasta el momento, el nuevo gobierno sólo ha desplegado un feroz programa de ajuste que actúa como un verdadero plan de desestabilización y que no solo retroalimenta el espiral inflacionario colocando a la sociedad al borde del shock, sino que además provocará irremediablemente el aumento de la desocupación y la desesperación social en una suerte de caos planificado”.
“Es más que evidente que en la cabeza del Presidente el único plan de estabilización es el de la dolarización. No se explican las medidas adoptadas en otro marco teórico”, afirmó.
El documento arranca con una cita a Juan Bautista Alberdi, el dirigente político citado de manera permanente por el presidente. “Tomar capitales a préstamo para reemplazar los capitales destruidos por la crisis, no es remediar la pobreza, sino agravarla; la riqueza de otro no es la riqueza del país. La deuda representa más la pobreza que la riqueza. Endeudarse no es enriquecerse, sino exponerse a empobrecerse por la facilidad con que siempre se gasta lo ajeno”, dice el fragmento que publica el diario Perfil.
Javier Milei, “un showman en la Rosada”, según CFK.
Sobre esa base, Cristina planteó que “no sería preciso calificar a este gobierno como la cuarta experiencia neoliberal. Las características del discurso y de la praxis política del nuevo Presidente, como la de sus equipos en las distintas áreas, colocan al gobierno en un plano que va más allá de lo disruptivo y lo llevan a un lugar que la Argentina nunca conoció. Esto se desarrolla, además, en un marco económico y social de extrema gravedad”.
Las contradicciones que le marcó a Milei
Además, la exvicepresidenta marcó las contradicciones del presidente. Dijo, por ejemplo, que “a pesar de haber sostenido como caballito de batalla que con los ‘mismos de siempre’ no se podían obtener resultados distintos, produjo, ni bien fue electo, un insólito reciclaje de personajes y exfuncionarios”. Inmediatamente, escribió que el más preocupante es el de Luis Caputo, ministro de Economía y “artífice del endeudamiento serial del gobierno de Mauricio Macri y del retorno del FMI a la Argentina”.
Siguió por el asesor y artífice del DNU de desregulación económica, Federico Sturzenegger, a quien tildó como “protagonista del “Megacanje” de la deuda externa junto a Domingo Cavallo en el gobierno de De La Rúa”.
Otra contradicción marcó al cuestionar la intentona reformista vía DNU. “Al Presidente le asiste el derecho de pretender reformar la Constitución, pero No puede hacerlo a través de un DNU o una ley, sino a través del mecanismo de reforma que prevé la propia Constitución Nacional. No deja de resultar llamativo que el Presidente quiera anular la reforma que impulsó en 1994 su tan admirado presidente Menem”.
La ex titular del Senado dijo que más allá de que a Milei le guste referenciarse en el expresidente estadounidense Donald Trump, este “está en sus antípodas de pensamiento económico”: “es nacionalista, absolutamente proteccionista y es su antítesis hasta en lo personal: no sólo se casó 3 veces, sino que tiene 5 hijos, pero ‘de dos patas’, parafraseando al presidente Milei. Tal vez, solo en la afición de ambos por la red social X, como sistema de comunicación- y en alguna que otra excentricidad, podamos encontrar cierto grado de afinidad”.
Al volver sobre la crítica a la teoría del déficit fiscal que el gobierno usa permanentemente como la razón de la situación económica negativa del país, marcó: “La publicación inglesa The Economist informa regularmente los principales indicadores económicos de 43 países agrupados por regiones, entre los que incluye a la Argentina junto a los países más desarrollados del mundo. De ese listado, sólo tres países tienen superávit fiscal”.
Así y todo, citó un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal con sede en la Provincia de Córdoba (IARAF), publicado en La Nación bajo el título “Problema histórico: la Argentina tuvo sólo seis años de superávit fiscal desde 1961”. Y apuntó que esos años “corresponden al período 2003-2008, con gobiernos peronistas e industrialistas que habían administrado la cuestión de la deuda externa, con la comprensión que la escasez de dólares en Argentina tensiona la economía, la política y las instituciones a límites insoportables, y dispara la inflación”.
“Tenemos la comprensión de que ese instrumento no es el principal problema que tiene la economía argentina. Lo que tensiona y detona realmente la economía de nuestro país es el déficit en la balanza de pagos, que significa, nada más ni nada menos, que la Argentina se empieza a quedar sin dólares”, insistió.

En el documento planteó que Argentina debe revisar la eficiencia del Estado
“Esto no significa negar la necesidad de una revisión de este modelo en lo que hace a las correcciones que demanda la estructura productiva de la Argentina, que nos permita profundizar el sesgo exportador, plantear una ineludible actualización laboral o contemplar la creación o transformación de empresas bajo la forma de una asociación pública y privada virtuosa, como se hizo con YPF antes de su desnacionalización”, marcó.
Para la exvicepresidenta, el plan de Milei “no difiere mucho del que llevó adelante la dictadura cívico-militar en lo que hace a la apertura indiscriminada de la economía y la desregulación laboral de hecho, ni del de las privatizaciones de los años 90′”.
Advirtió, además, que si se convalida la ley ómnibus y el DNU 70/2023, “Argentina ingresaría inerme a un proceso de extranjerización irreversible en un siglo XXI que se caracterizará por la disputa del dominio sobre la tierra, el agua y los recursos naturales”. Ello a partir de que entraría en vigencia el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Pero como contrapartida, la exmandataria compartió un gráfico del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (Ocipex), que muestra que su segunda gestión como presidenta tuvo su mejor promedio de inversión extranjera anual.
“El volumen de inversión extranjera directa durante los 90′ se explica por los dólares que ingresaron de la venta de las empresas del Estado, mientras que el período de mayor inversión extranjera directa que va del 2003 al 2015, se explica por la aplicación de un patrón de acumulación basado en la producción industrial, generación de valor de agregado y desarrollo de un fuerte mercado interno a través de altos salarios, sin venta de patrimonio estatal, con recuperación de empresas y generación activos como Ar-Sat y el FGS, junto al desarrollo de un importante plan de infraestructura federal, además de pagar deuda externa y cancelar la del FMI. No fue magia, es política”.
DOCUMENTO COMPLETO
Argentina en su tercera crisis de deuda. Cuadro de situación
La Rosca | Opiniones |
Por Juan Martín Garay (*)
El hartazgo se hace sentir con más fuerzas ante una crisis cíclica que no parece tener fin. Vemos como miles de argentinos tienen mucha tristeza por un país mayormente sin rumbo ni esperanza. Pero más que nada lo hacen con demasiada bronca contenida, la que se deja expresar en cada oportunidad que tienen (o han tenido) en las urnas, máxime en el último tiempo.
Desencantados y defraudados, sumidos en una sensación de fracaso colectivo, dado que los “últimos castigos” por parte de la ciudadanía aún no dieron sus frutos como se esperaba luego del no acompañamiento electoral al oficialismo en el 2015, al oficialismo en 2019, al oficialismo en 2021 y en las PASO de este año, los votantes sin lugar a dudas siguen sin poder encontrar una salida al gran problema que aqueja a todo el entramado social, con una crisis que no termina de resolverse pero que se deja ver cada vez más.
Ingobernabilidad y el caos
Así las cosas, un influencer economista, invento mediático de un espectro de la consultoría económica nacional y los medios de comunicación, se presenta como el emergente visible de ese hartazgo para una sociedad más proclive que nunca a hacer un salto al vacío por el sólo hecho de no tener confianza en las ya consolidadas opciones tradicionales.
El periodista, politólogo y escritor especializado en la realidad política latinoamericana, José Natanson analiza que el más votado en las PASO a nivel nacional se auto construye “como el candidato de la antipolítica apelando a la gesta contra la casta, un concepto importado de al que le saca todo el jugo posible”. Por eso para Natanson, “subestimar la catástrofe que implicaría la llegada al poder de un sector que sólo representa encarnizadamente al autoritarismo en su máxima expresión, sería no entender mejor la naturaleza exacta del mismo”. Según él, con el posible arribo al gobierno de este espacio, todo lo institucional se podría convertir en una “brutal degradación de la vida cívica, el desmantelamiento de los mecanismos estatales de solidaridad y la creación de una zona liberada a nivel nacional para los ataques al pluralismo y la diversidad. La previsible resistencia de una sociedad movilizada como la argentina llevaría al país a la ingobernabilidad y al caos”.
Pero cuidado, equivocar el análisis puede llevarnos a no interpretar lo que nos están queriendo decir los votantes, porque si se actúa desde un fanatismo tonto que todo lo justifica, reivindicando cuestiones carentes del siempre necesario consenso social, generará mayor distancia de aquello que la gente está reclamando y que parte crítica de la sociedad observa con mucha atención. Fundamentalmente a determinados privilegios que ciertas elites progresistas encarnadas por algunos pseudodirigentes no pueden justificar, máxime aquellos que en los últimos días son la vergüenza de quienes siempre aspiramos a que otra realidad sea posible, pero en función del pueblo y su bienestar general, no en términos de estricto beneficio personal. Esos pseudodirigentes son traidores a la causa del pueblo, merecen lo peor y que caiga sobre ellos todo el peso de la Ley.
Lo que viene por delante
La lucha por cambiar la realidad es una constante de la que no hay que claudicar, por más desesperanza que haya. Cuando las personas luchan por ideales, sirviendo a la comunidad con una entrega solidaria, ennoblecen con ello su accionar respecto de la defensa que se da en el combate de ideas por transformar la realidad para beneficio del conjunto. Por ello hay que reconocer que existe también una nueva generación de gente comprometida que busca hacerse cargo de lo que viene por delante. Con total honestidad espiritual, sanas intenciones, humildad intelectual y buenas ideas.
Ser militantes del amor y de la vida, comprometidos con el prójimo, implica tener exposición en todo momento y lugar. Significa decir presente en la justificación espiritual de esa existencia que da sentido pleno a la vida, anteponiendo los intereses del conjunto por sobre las ambiciones personales. Buscando superar con ello a la maldita mezquindad del utilitarismo material al que nos vemos supeditado diariamente por el contexto que suele imponerse de manera regular, debemos luchar por una causa noble no sea otra que la causa del pueblo.
No olvidemos que los actores principales son única y primordialmente la gente. El comportamiento de la ciudadanía que decide, se expresa cuando vota con toda la impronta de su bronca o esperanza. Actualmente la sociedad expresa un enorme malestar que se explica de alguna manera con la distancia hacia cierta dirigencia política o viceversa. La resultante de una conjugación entre la realidad y el humor social, pero mucho más por la influencia de la situación económica, por lo que hay un alto comportamiento emocional y emotivo en cada voto.
La mejor “herramienta” de transformación social positiva sigue siendo la política, guste o no en tiempos que perduran sostenidamente desde el “desencanto”. La política debe estar puesta al servicio de un verdadero interés común, el del pueblo y su felicidad, no como ha sucedido a menudo desde ciertas expresiones recientes que no han hecho más que decepcionar. Hay una ética relación entre fines y medios que debe tener como única medida de las cosas exclusivamente a las personas. Si no se hace de esta manera la perspectiva social queda solapada lisa y llanamente por la del mercantilismo político.
Entendamos a la política como “un combate de ideas, sin violencia”; rechazando con plena convicción el individualismo y el colectivismo por ser ambos opuestos a la realización equilibrada del sistema social. La política es ante todo una estrategia humanista, destacando por sobre todas las cosas el ideal del bien común y la necesidad de construir una sociedad guiada por la justicia y la igualdad. Si bien hoy parece que existe una mayoría más proclive que nunca a realizar un salto al vacío el 22 de octubre en las urnas, estamos a tiempo de que eso no ocurra. Reflexionemos juntos, siempre hay una mejor opción al momento de elegir.

(*) Juan Martín Garay – Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Concepción del Uruguay desde el 2019. Presidente de Bloque Concejales del PJ 2017-2019. Presidente Comisión Hacienda y Presupuesto 2015-2019. Decano del Colegio Mayor Universitario de Santa Fe 2003-2004.-
La Rosca | Economía |
El entrerriano que conduce la cartera dependiente del Ministerio de Economía de la Nación aseguró este martes que “mientras nosotros apostamos por la producción, Milei quiere matarla dolarizando la economía”, al participar del acto de entrega de Aportes No Reembolsables (ANR) por $300 millones para 147 micro y pequeños productores y elaboradores de vino beneficiarios del Fondo de Desarrollo del Enoturismo en Argentina, llevado a cabo en conjunto con el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación y la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), realizado en la localidad de Tunuyán, provincia de Mendoza.
“El ministro de Economía, Sergio Massa, decidió ampliar este programa con una nueva edición que contará con un fondo total de $300 millones para seguir acompañando el impulso de las y los pequeños productores con acciones que fortalezcan las economías regionales en su conjunto, como en este caso la vitivinicultura y el turismo”, señaló además Bahillo al destacar que “Argentina crece de la mano de quienes agregan valor a su producción, promoviendo el arraigo y generando empleo en cada rincón del país”.
Bahillo hizo hincapié en que “es una falacia creer que un pequeño productor se va a salvar dolarizando”, y agregó que los candidatos “cuando más lejos están de la gestión, más irresponsables son las promesas”.
Por eso, el actual candidato a diputado provincial por el peronismo insistió que “la política del Ministerio de Economía -que conduce el precandidato a presidente Sergio Massa- es acompañar a que los productores sigan produciendo, esa es la diferencia con los otros sectores que dejan todo librado al mercado”.
Finalmente, Bahillo describió que “si reemplazamos nuestros alimentos por alimentos importados, lo que nos falta es trabajo y arraigo en el interior del país”, y pidió “trabajar responsablemente y no con consignas electorales”.