LA ROSCA | Radicalismo entrerriano |
Después de que el peronismo confirmara su Congreso partidario para el 13 de junio, la Unión Cívica Radical de Entre Ríos decidió mover primero. El Comité Provincial convocó a su máximo órgano para el sábado 6 de junio, con un temario formal que apunta a ordenar la vida interna del partido, aunque debajo de esa agenda administrativa empieza a asomar una discusión con impacto directo en el tablero de 2027.
La conducción radical quiere volver al viejo esquema de renovar autoridades en años pares, separando la interna partidaria de las elecciones generales. Para eso propuso que el domingo 2 de agosto se realicen los comicios internos, una decisión que cuenta —según aseguró el senador Rubén Dal Molín— con el respaldo unánime del Comité Provincial. Pero para hacerlo deberá aprobarse antes un recorte del mandato de la actual presidenta partidaria, Alicia Oviedo, que asumió en mayo de 2025 con mandato hasta 2027 y que, de prosperar el cronograma, dejaría el cargo tras apenas 16 meses.
No todos miran la jugada con la misma tranquilidad. Desde UCR Activa, el espacio que perdió la última interna, ya advirtieron que modificar mandatos en curso podría terminar en los tribunales. En el radicalismo nadie desconoce que detrás de la discusión estatutaria también hay una pelea de posicionamiento interno: ordenar temprano el partido para llegar con estructura propia a la negociación de candidaturas del próximo ciclo electoral.
Pero el punto más caliente ni siquiera figura todavía en el orden del día. En distintos sectores del radicalismo comenzó a circular la idea de que el Congreso emita una señal política clara a sus legisladores para que no acompañen una eventual suspensión de las PASO en Entre Ríos. El tema inquieta porque, si el gobernador Rogelio Frigerio decidiera avanzar con esa reforma, necesitaría sí o sí del voto radical dentro de Juntos por Entre Ríos para conseguirla.
Puertas adentro, buena parte de la dirigencia radical que hoy acompaña a Frigerio cree que las primarias son la mejor herramienta para evitar que el armado de 2027 quede otra vez atado a acuerdos de cúpula o a una negociación desigual con La Libertad Avanza. Nadie imagina a la UCR peleando la gobernación, pero sí disputando intendencias, legislaturas y territorio. Por eso, detrás del debate sobre fechas y mandatos, el Congreso del 6 de junio podría terminar anticipando una discusión mucho más profunda: cuánto está dispuesto el radicalismo a alinearse con el oficialismo y cuánto pretende hacer valer, esta vez, el peso de su estructura propia.










