La Rosca | Casta entrerriana |
La discusión sobre la “casta política” y la perpetuidad en cargos del Estado sumó un nuevo capítulo en el Senado. El exsenador nacional Alfredo De Ángeli, cuyo mandato finalizó en diciembre, fue designado como asesor del bloque PRO en la Cámara Alta bajo la modalidad de planta transitoria, en la categoría más alta del escalafón. El decreto de nombramiento se formalizó el 26 de enero y lleva la firma de la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su carácter de titular del Senado. La solicitud fue impulsada por el jefe del bloque PRO, Martín Göerling, quien sucedió a De Ángeli en la conducción de la bancada amarilla.
Fuentes parlamentarias indicaron que la categoría A1 (la más alta dentro de las plantas transitorias) implica un ingreso cercano a los 3 millones de pesos mensuales.
El dato generó ruido interno incluso dentro del propio Senado. “Gana como cuatro docentes o como cuatro pasantes del Garrahan”, deslizaron fuentes legislativas a LPO, en referencia al Hospital Hospital Garrahan, uno de los centros de salud pública más emblemáticos del país.
La comparación no es menor en un contexto de ajuste fiscal, revisión de contratos y discurso oficial centrado en la reducción del gasto político.

De la 125 a vivir del Estado
La trayectoria política de De Ángeli comenzó durante el conflicto por la Resolución 125 en 2008, cuando se convirtió en uno de los dirigentes más visibles de los cortes de ruta en Gualeguaychú contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Desde ese momento saltó a la política nacional, primero como referente rural y luego como senador nacional por Entre Ríos. Pasaron 18 años entre militancia rural, banca legislativa y, ahora, un rol como “asesor” del mismo cuerpo que integró hasta diciembre.
En los pasillos del Congreso admiten que “le está costando desprenderse del Senado”, publicó La Política Online. La designación como asesor le permite continuar dentro del Palacio Legislativo pese a no contar ya con mandato popular.
La Cajita Feliz
El caso reaviva una discusión medular: ¿hasta qué punto las plantas transitorias funcionan como herramienta técnica (asesores) y cuándo se transforman en un mecanismo de acomodo político?
En los últimos meses, el Senado fue escenario de varios movimientos de designaciones transitorias, una práctica histórica en el Congreso pero hoy bajo mayor cuestionamiento público, especialmente tras una campaña presidencial que hizo de la crítica a la “casta” uno de sus ejes centrales.
La categoría A1 no es un cargo menor, se trata del nivel más alto dentro de las designaciones no permanentes, reservado formalmente para perfiles técnicos o estratégicos de máxima responsabilidad.
Sin embargo, la continuidad de exlegisladores en funciones rentadas dentro del mismo ámbito donde ejercieron poder político abre interrogantes sobre los límites entre asesoramiento especializado y reciclaje de políticos.

La casta no distingue partidos
Según fuentes parlamentarias, De Ángeli no sería el único con su apellido en la nómina de la Cámara Alta bajo modalidades contractuales o de planta.
El “mecanismo” no distingue partidos: oficialismo y oposición han recurrido históricamente a las plantas transitorias para sostener equipos políticos tras la finalización de mandatos. La diferencia, señalan observadores legislativos, radica en el contexto actual de ajuste y discurso antiprivilegios del presidente Javier Milei.
En un escenario de revisión del gasto público y debate sobre el tamaño del Estado, el regreso de Alfredo De Ángeli al Senado como asesor categoría A1 vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento interno del Congreso y la tensión entre recambio democrático y permanencia estructural en la administración pública.
La pregunta que queda flotando es si la política argentina está dispuesta a discutir en serio los mecanismos que permiten que la vida en el Estado se extienda más allá de las urnas.







