La Rosca |Reformas, impuestos y acuerdo Nación – Provincias|
En declaraciones periodísticas, el mandatario entrerriano pidió avanzar en la eliminación de tributos “distorsivos” y consideró que el debate fiscal no puede quedar reducido a un capítulo accesorio dentro del proyecto laboral. “La reforma tributaria es igual de importante que la reforma laboral”, remarcó.
Frigerio apuntó contra la estructura impositiva vigente en los tres niveles del Estado. “Yo arrancaría por los impuestos distorsivos que tiene la Argentina, que son horribles”, expresó. En ese sentido, mencionó Ingresos Brutos y Sellos en las provincias, tasas municipales que —según indicó— funcionan como verdaderos impuestos, y dos tributos nacionales que calificó como “tremendamente distorsivos”: las retenciones a las exportaciones y el impuesto al cheque.
Para el gobernador, el núcleo del problema argentino radica en la presión fiscal que enfrentan quienes cumplen con sus obligaciones. “Para el que paga impuestos, que no son todos, la presión impositiva es altísima”, sostuvo.
No obstante, diferenció el impuesto a las Ganancias de otros gravámenes. “No es el peor impuesto que tenemos en la Argentina”, señaló, aunque aclaró que cualquier modificación en ese tributo impacta en los recursos de Nación, provincias y municipios.
Frigerio reivindicó la política fiscal de su gestión en Entre Ríos, donde —según afirmó— redujo la carga tributaria en términos reales y alcanzó el equilibrio fiscal tras recibir una provincia con déficit. También destacó la reducción de la deuda en relación con los ingresos y la implementación de un Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI), una versión provincial del esquema nacional, que exime del pago de impuestos provinciales y municipales durante quince años a nuevas inversiones.
De acuerdo con sus datos, el régimen ya permitió comprometer inversiones por 200 millones de dólares y la creación de casi 2.000 puestos de trabajo.
“El déficit fiscal es la madre de todos los problemas macroeconómicos de la Argentina. No pongamos nunca más en duda eso y privilegiemos el equilibrio fiscal por encima de cualquier cosa. Pero además, bajemos los impuestos”, enfatizó.
Si bien calificó la reforma laboral como “un antes y un después para la Argentina”, Frigerio relativizó el peso del capítulo fiscal incluido en el proyecto. “Lo importante de la reforma laboral no es este último capítulo. Es un apéndice que suma y que podría discutirse perfectamente en una reforma impositiva integral”, explicó.
En esa línea, propuso que la reducción de impuestos se aborde mediante un acuerdo fiscal entre Nación, provincias y municipios, en línea con el espíritu del último pacto fiscal que lideró cuando fue funcionario nacional.
Apoyo a Milei
Consultado sobre la gestión de Javier Milei, el gobernador evitó confrontaciones y expresó su deseo de que la administración nacional tenga éxito. “Tengo muchas ganas de que a este gobierno le vaya bien porque le va a ir bien a los argentinos y a los entrerrianos”, afirmó.
A lo largo de su exposición, Frigerio insistió en que la Argentina necesita debatir en el Congreso reformas estructurales profundas, tanto en materia laboral como tributaria. A su entender, modernizar normas que llevan décadas sin cambios y reducir la presión impositiva son condiciones indispensables para recuperar el crédito, salir del populismo y encarar una etapa de crecimiento sostenido.







