LA ROSCA | Inversiones y política |
Rogelio Frigerio aprovechó su desembarco en París para mostrar que Entre Ríos quiere ocupar un lugar propio en el nuevo escenario económico que pretende construir la Argentina. En la Cámara de Comercio Internacional, junto a otros gobernadores y al ministro Federico Sturzenegger, puso sobre la mesa el potencial agroindustrial entrerriano y buscó convertir el discurso de apertura al mundo en una oportunidad concreta para atraer inversiones, ampliar mercados y generar empleo. El mensaje también funciona puertas adentro: la provincia pretende mostrarse alineada con el rumbo económico nacional, pero con una agenda productiva propia.
El gobernador puso especial énfasis en el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y sostuvo que puede abrir nuevas oportunidades para las economías regionales. “Entre Ríos tiene un perfil productivo que ya está encontrando oportunidades en Europa y que puede crecer mucho más”, afirmó. En ese marco, presentó a la provincia como un territorio con capacidad para aumentar sus exportaciones y captar capitales, mientras defendió un modelo en el que el Estado reduzca trabas y deje mayor margen de acción al sector privado.
El planteo de Frigerio también incluyó una definición política sobre el rumbo que necesita la Argentina. El mandatario señaló al déficit fiscal y a la falta de dólares como restricciones históricas para el crecimiento y destacó el potencial que ofrecen las exportaciones energéticas, mineras y agroindustriales. Su discurso volvió a poner en el centro la necesidad de bajar impuestos distorsivos, reducir burocracia y eliminar regulaciones que, según planteó, terminan frenando inversiones. “El Estado tiene que ser un facilitador”, resumió, en una definición que sintoniza con la agenda de desregulación que impulsa el Gobierno nacional.
Desde París, además, Frigerio buscó reforzar su perfil de dirigente federal con proyección más allá de las fronteras entrerrianas. La participación de representantes de 14 provincias en la Argentina Week le permitió reivindicar el peso de los gobernadores en la estrategia internacional del país y remarcar que el futuro de la Argentina no puede pensarse solamente desde Buenos Aires. La apuesta es mostrar a Entre Ríos como una provincia ordenada y competitiva, pero también posicionar al propio Frigerio como uno de los gobernadores que pretende tener voz en la discusión sobre el modelo de país que viene.









