A continuación, algunos de los dirigentes que manifestaron su rechazo:
Adán Bahl (senador nacional PJ): “No estamos discutiendo una ley de modernización laboral, estamos discutiendo cómo abaratar despidos. Esta ley se pudo haber hecho mejor, estamos perdiendo una oportunidad histórica para acompañar a quien invierte y produce”.
Laura Stratta (diputada provincial PJ): “Argentina tiene más del 40% de informalidad laboral. El problema es grave y exige una reforma seria. Pero no alcanza con llamarla ‘modernización’ si en los hechos implica un retroceso en derechos.
La ley que aprobó el Senado debilita conquistas históricas y envía un mensaje preocupante a quienes hoy están en la informalidad: aun ingresando al sistema, las garantías serán menores que las actuales.
Además, crea un Fondo de Asistencia Laboral financiado con aportes que hoy integran la masa destinada al sistema previsional. No es un impuesto a los jubilados, pero sí redirecciona recursos que sostienen jubilaciones y la seguridad social.
En un mercado laboral frágil, cualquier flexibilización sin contrapesos claros termina aplicándose de un solo lado: el del trabajador, que ya tiene menor poder de negociación.
Quienes apoyan estos cambios deberán hacerse cargo. Más temprano que tarde quedará en evidencia si esta norma generó empleo genuino o si terminó precarizando aún más a millones de argentinos”.
Tomás Ledesma (ex diputado nacional PJ): “Te quieren hacer laburar el triple por la misma plata”.
Stefanía Cora (ex senadora nacional PJ): “En los últimos años la economía no registrada avanzó a pasos agigantados y quienes todavía tienen trabajo viven cada día peor. Esto no es oponerse por oponerse.
Es la responsabilidad de advertir que no vamos a salir adelante como país ni como provincia si legislamos precarizando la vida de los argentinos.
Hace años que muchos derechos constitucionales no se cumplen. Pero la respuesta nunca puede ser bajar la vara. Nos merecemos vivir en una Argentina mejor”. (APF)







